Saludos a todos,
En “blogs” anteriores hemos conversado acerca del concepto de “reducción” el cual es la primera estrategia para el manejo de los residuos sólidos. Si no generamos los residuos no tendríamos que colectarlos, transportarlos, reciclarlos, disponerlos etc. Pero en muchos casos, usted amigo lector, puede sentirse que tiene pocas oportunidades para aportar en la reducción de los residuos. Hoy quiero compartirles un ejemplo de como podemos hacer un gran aporte con una acción bastante pequeña.
Ejemplo de las pasta de dientes
Recientemente coloqué en mis redes sociales un video muy interesante sobre una iniciativa que cuestiona porqué la pasta de dientes viene en una caja de cartón. Ciertamente, la caja de cartón no añade un mayor beneficio para nosotros los consumidores y por el contrario es parte del costo por el cual pagamos al obtener el producto. Estás cajas al sacar el producto, en el mejor de los casos son recicladas (muchas de ellas terminan en nuestros sistemas de relleno sanitario o vertederos), pero aún si la reciclamos, ¿No podríamos hacerlo mejor si en lugar de reciclarlas nunca las generamos? Imagínese cuantos tubos de pasta de diente usted compra para usted y su familia al año. Ahora piense el impacto que usted lograría si todos esos tubos de pasta de dientes no tuvieran una caja de cartón. Si aún le parece pequeño, imagínese que toda la población de Puerto Rico se uniera al mismo esfuerzo. El impacto sería significativo.
Caso de Islandia
Islandia es un país formado por la Isla Homónima y otras pequeñas islas e islotes en el Océano Atlántico. Una isla grande con islas más pequeñas: ¿Le suena parecido a Puerto Rico? Ciertamente hay grandes diferencias ya que el territorio de Islandia es de aproximadamente 103,000 kilómetros cuadrados, mientras Puerto Rico tiene un área aproximada de 9,100 kilómetros cuadrados (solo una onceava parte), la población de Islandia es de aproximadamente 350,000 habitantes, lo cual solo representa entre una novena a décima parte de la población de Puerto Rico, y ni hablar del clima y otros elementos. Pero Islandia es un ejemplo para seguir, ya que su población ha tomado consciencia de la importancia de proteger al ambiente y ha impulsado cambios importantes en sus patrones de consumo que han tenido un impacto significativo en la generación de residuos sólidos. Uno de esos cambios es que el consumidor de Islandia ha preferido las pastas de dientes que vienen sin caja de cartón, impulsando a las compañías que venden estos productos a hacer ajustes para satisfacer a este consumidor, más consciente y más exigente.
¿Se puede hacer en Puerto Rico?
¿Por qué no se podría hacer algo similar en Puerto Rico si somos un mercado más grande que Islandia? Este tipo de éxitos y otros podríamos obtenerlos aquí, si como consumidores nos unimos y comenzamos a preferir productos con la menor cantidad de empaque posible. Es cuestión de reflexionar sobre cada producto que adquirimos en el supermercado y verificar si hay una mejor alternativa. De igual forma, podemos preferir aquellos productos que son “Eco-Friendly”, los cuales tienen un impacto menor en el medioambiente y asegurar que compramos la cantidad correcta de productos para evitar que se expiren en nuestros hogares, generando residuos adicionales y costos innecesarios. Hay tanto por hacer, pero todo viaje, comienza con un paso, así que les invito a que comencemos juntos el viaje.
Espero les haya parecido interesante este blog, que lo compartan con sus seres queridos y que me provean sus comentarios a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.. Los espero en mi próximo artículo.

