Saludos a todos,
Es importante tomar en cuenta que en 2017 tuvimos el impacto de los huracanes Irma y María; los cuales causaron que entre septiembre 2017 y junio 2018 daños significativos que a su vez generaron sobre 2,660,000 toneladas de escombros según cifras compartidas por la Agencia Federal de Protección Ambiental. También es importante tener en consideración, que aún hoy, en el 2019, quedan muchos trabajos de reconstrucción por realizar que generaran grandes cantidades de residuos sólidos adicionales en los próximos 3 a 5 años.
Sin embargo, sería injusto indicar que nuestra crisis comienza en septiembre 2017, cuando para antes de esa fecha el manejo de residuos sólidos en Puerto Rico ya era un alarmante desafío del cual poco se hablaba, pero que en la comunidad científica se sabía que tarde o temprano nos iba a pasar una gran factura, colocándonos en una posición muy vulnerable y con muy poco margen de acción.
Como persona, trato de seguir la filosofía de no contar las malas noticias sin proveer alguna solución, por lo que este EcoBlog, más allá de hacer un recuento de la crisis que tenemos hoy, y mirar al pasado a ver que hicimos o no hicimos, tiene el propósito de crear consciencia y empoderar a los ciudadanos a hacer los cambios necesarios a partir de hoy para atender la problemática. De igual forma tiene la intención de solicitar la acción inmediata, coordinada y agresiva de todos los sectores del País, en lo que he denominado como una “Agenda de País” donde todos los sectores pongamos el rumbo hacia un norte común. Esta Agenda no puede ser aplazada un día más: El problema es tan agudo, que las soluciones no serán sencillas y muy probablemente no serán agradables, pero tenemos que tomar acciones concretas “Todos” y con un alto sentido de urgencia.
Agradezco infinitamente a quien sigue trayendo a mi atención y sugiriendo abordar estos importantes temas, ya que su compromiso y valiosas aportaciones a los EcoBlogs han llevado este proyecto educativo y de transformación a un nivel superior y le hacen parte esencial del mismo.
¿Cómo entender la dimensión del problema?
La dimensión del problema es compleja, pero podemos comenzar por decir que el estimado de generación promedio de residuos de Puerto Rico es de 5.56 libras por persona día, lo cual es un número muy alto al compararlo con países del Mundo desarrollado que han alcanzado niveles cercanos a los 2.5 libras por persona por día. Así mismo, tenemos que añadir que nuestra condición de Isla (con las limitaciones de tipo geográfico y de extensión de terreno que esto representa) dificulta que las soluciones sean sencillas. Si añadimos que desde el 1992 como País nos impusimos una meta de alcanzar una tasa de reciclaje de 35% y que al 2019 no hemos alcanzado a superar el 11% (y no más de un 14% de desvío), ciertamente da la impresión de que no hemos sido efectivos atendiendo el problema. Es importante entender que la responsabilidad en este punto es compartida entre ciudadanía y autoridades y las soluciones para atender el problema también deben serlo.
¿Qué podemos hacer?
En primer lugar, todos los ciudadanos que habitamos y queremos esta tierra tenemos que tomar consciencia del grave problema que tenemos en las manos y tomar acciones agresivas para ser parte de la solución. Tenemos que implementar estrategias en nuestros hogares, en nuestras oficinas, y en todas las facetas de nuestro diario vivir para reducir al mínimo posible nuestro aporte a las grandes cantidades de desperdicios que se generan en la isla. Tenemos que pensar en “Reducir” y “Reutilizar” antes que “Reciclar”, tomar en serio la segregación adecuada de los materiales en nuestros hogares para que el reciclaje pueda alcanzar su máximo potencial. Tenemos que abrir nuestra mente a nuevas oportunidades innovadoras para hacer de los residuos una materia prima de nuevos productos. Debemos impulsar un nuevo sector industrial que cierren el ciclo de reciclaje en Puerto Rico y preferir el consumo de estos productos por encima de aquellos que no utilizan estos materiales. Estos son solo algunas ideas que debemos incorporar en nuestro comportamiento.
De igual forma debemos cambiar la forma de pensar acerca de legislaciones que propone de alguna manera atender parte del problema en mayor o menor escala. Aun con los aciertos y desaciertos que han tenido piezas legislativas en el pasado, no podemos pensar que, por ejemplo, eliminar los sorbetos desechables no va a ayudar (y peor buscar justificaciones para no actuar sobre esto), porque estamos en un punto que solo un conjunto de acciones coordinadas en la dirección correcta nos permitirá mitigar el problema. Tampoco abona a la situación la criticar con planteamientos negativos sugiriendo que alguien sale beneficiado de medidas específicas, ya que la inacción causará que “todos” salgamos seriamente afectados.
Espero les haya parecido interesante este EcoBlog, que lo compartan con sus seres queridos y que me provean sus comentarios a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.. Los espero en mi próximo artículo.

