Saludos a todos,
El tema energético ha tomado gran protagonismo desde el paso del Huracán María, a consecuencia de los daños significativos al sistema energético de Puerto Rico. Más aún, los aumentos que han ocurrido y que se proyectan en el Kilovatio-Hora, han llevado a que los ciudadanos intenten reducir al mínimo posible su consumo, para así ver una reducción en la factura mensual de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
Sin duda alguna, la economía es una razón de peso para hacer ajustes en nuestros hogares. Sin embargo, estos ajustes también redundan en beneficios al medioambiente. Es por esta razón que hemos dedicado este EcoBlog a discutir los impactos ambientales de la generación de energía y cómo podemos reducir nuestro impacto en el medioambiente; al reducir el consumo energético de nuestros hogares.
¿Cuál es el impacto ambiental de la generación de energía?
Sin pretender entrar en todos los detalles técnicos asociados a la generación de energía de Puerto Rico, es importante mencionar que nuestra energía es generada en su mayoría de la quema de combustibles fósiles, tales como el carbón, el diésel, el gas natural y otros derivados de petróleo. Estos combustibles son utilizados en grandes centrales generatrices, como lo son Palo Seco, Costa Sur, Aguirre y varias plantas generatrices privadas. Estas plantas a través de diferentes procesos de combustión producen energía eléctrica que luego alimenta el sistema de transmisión y distribución, hasta llegar a nuestros hogares. Estos combustibles contienen, en mayor o menor medida, diferentes contaminantes que son liberados durante el proceso; por lo que en muchos casos se requiere de sistemas de control de emisiones para asegurar que la calidad del aire no se vea comprometida.
A pesar de esto, monitoreos realizados por la Junta de Calidad Ambiental para cumplir con la Ley de Aire Limpio, han identificado dos (2) áreas de “No Logro” para el dióxido de azufre. Esto significa que estas áreas no cumplen con el estándar de calidad de aire para este contaminante. Las áreas identificadas como de “No Logro” fueron la cuenca de San Juan; donde el mayor contribuyente es la Central Palo Seco y la cuenca de Guayama-Salinas; donde el mayor contribuyente es la Central Aguirre.
Es importante mencionar que además de los desafíos a la calidad de aire, también tenemos otros desafíos muy importantes. Algunos procesos utilizados para generar energía producen grandes cantidades de residuos como resultado de la quema de combustible; los cuales luego deben ser dispuestos en los sistemas de relleno sanitarios, agravando aún más el problema del manejo de los residuos sólidos de Puerto Rico. En resumen, es importante tener en perspectiva que cada vez que encendemos el interruptor de una bombilla, el televisor, o cualquier otro artefacto eléctrico, somos parte de esa importante “huella ecológica” que está asociada a la generación de energía eléctrica en Puerto Rico.
¿Qué Podemos Hacer?
Las acciones para hacer la diferencia por el medioambiente y consumir responsablemente energía son variadas. En primer lugar, podemos asegurarnos de solo mantener las luces encendidas cuando las necesitemos, elevar unos grados la temperatura del acondicionador de aire de nuestro hogar y asegurar que el área a ser enfriada está completamente cerrada. Otra alternativa es utilizar el calentador de agua y el agua caliente de manera adecuada, ya que reduce la cantidad de agua que calentamos y previene calentar agua que luego se enfriará y que deberá calentarse nuevamente (en caso de calentadores de tanque). Con estas acciones sin costo asociado, estamos haciendo la diferencia.
Así mismo, podemos remplazar las bombillas convencionales por bombillas de bajo consumo energético, sustituir los acondicionadores de aire convencionales por unidades con tecnología “inverter", remplazar calentadores de tanque por calentadores solares o de línea. Otras posibles acciones son sustituir enseres y otros equipos que utilizan electricidad por equipos con el sello del programa “Energy Star” de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en Inglés). Este sello implica que los equipos son por lo menos un 15% más eficientes en consumo energético que los equipos convencionales en su segmento.
Otra alternativa para muchos es implementar sistemas de celdas solares con respaldo de baterías; que además de suplir parte de la energía que consumimos a través de energía solar, nos servirán de respaldo en caso de que haya una avería en el sistema eléctrico. Esta es una gran alternativa si tenemos la oportunidad en términos económicos y técnicos. Como resultado, utilizaríamos energía renovable; reduciendo la energía que tomamos de la red de la AEE. En caso de interesar esta alternativa, es bien importante obtener una asesoría adecuada de un Ingeniero Profesional (P.E.) con conocimiento en este campo o de un Perito Electricista. La razón por la cual se debe tener esta asesoría, es que estos sistemas deben estar diseñados y construidos de manera apropiada y con un análisis previo de las necesidades específicas de su hogar.
Estas son solo algunas de las medidas que podemos implantar en nuestros hogares para reducir nuestro consumo energético, reducir el costo de nuestra factura de energía y aportar nuestro granito de arena por el medioambiente. Algunas de estas acciones conllevan costos y hay que planificarlas; pero otras simplemente conllevan un cambio en nuestro comportamiento. Todas estas estrategias y otras que se pueden utilizar, redundan en una reducción en los Kilovatios-Hora consumidos y, por ende, en el costo de la factura mensual. Les exhorto a hacer los ajustes necesarios para reducir al mínimo su consumo energético ¿Aceptas el reto?
Espero les haya parecido interesante este EcoBlog, que lo compartan con sus seres queridos y que me provean sus comentarios a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.. Los espero en mi próximo artículo.