Saludos a todos,
Los recientes sucesos ocurridos en Arabia Saudita ponen en evidencia la dependencia que tiene el Mundo con los derivados de petróleo. Este evento que causó la pérdida de la producción de 5.7 millones de barriles de petróleo por día, tendrá un impacto significativo en la economía global. Este impacto se debe principalmente a que los sectores de energía y de la transportación dependen en gran medida del uso de combustibles derivados de petróleo. En este Ecoblogs analizaremos un poco acerca del impacto del ataque ocurrido en Arabia Saudita y la necesidad de comenzar (o acelerar) la transición a energías renovables.
¿Cuál es el impacto?
Para poner en perspectiva el impacto de este ataque, el consumo Mundial estimado para el 2019 es de 99.87 millones de barriles por día. Simplificando el análisis, el 5.7% del consumo Mundial dejo de producirse súbitamente luego del ataque, y no estará disponible por un período que aún no se puede determinar. Esto tendrá un impacto significativo en los mercados internacionales que ya se comienza a reportar un aumento de aproximadamente entre un 10% y un 20% del costo del barril. Ciertamente es probable que no estemos familiarizados con el precio del barril del petróleo en los mercados internacionales, pero si lo estamos con el precio del litro de gasolina. El Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) espera que en los próximos días se refleje un incremento de hasta 5 centavos por litro. Si utilizamos como referencia la gasolina de 85 octanos que actualmente tiene un costo de hasta 71 centavos el litro, estamos hablando de un nuevo precio entre hoy o mañana de 76 centavos por litro. Esto equivale a un incremento aproximado de un 7%. Estos son solo los impactos iniciales y dependiendo de muchos factores y de los eventos que ocurran en un futuro cercano, este impacto puede ser aún mayor.
¿Cómo nos afecta?
Esta situación puede afectarnos en tres vías principales. En primer lugar, una buena parte de la energía eléctrica que se produce en Puerto Rico proviene de la combustión de derivados de petróleo. Es decir que el primer impacto que podríamos ver es en nuestra factura de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) a través del “ajuste por combustible”. En segundo lugar, cada vez que nuestro vehículo requiera recargar combustible sentiremos el impacto. Una tercera vía por la que podemos vernos afectados es al momento de adquirir productos, ya que los medios de transporte de carga (aéreo, marítimo y terrestre) también están basados en el uso de combustibles fósiles como diésel, jet fuel entre otros. Un impacto que no sentiremos en Puerto Rico, pero que será importante en países templados, es el incremento en el costo del combustible para calefacción, el cual en su mayoría es derivado de petróleo.
¿Qué podemos hacer?
Ante este panorama, es importante considerar alternativas para reducir o eliminar la dependencia a los combustibles fósiles. En primer lugar, como Jurisdicción, debemos aspirar optimizar al máximo el consumo de combustibles y acelerar una transición ordenada a fuente de energía renovables. La Ley Núm. 33 del año 2019 (Ley de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático de Puerto Rico) trazó una ruta de transición de energía, donde se debe alcanzar un 20% de generación con fuente de energía renovable para el 2020 y un 100% en o antes del 2050. Así mismo se estableció una meta de reducir anualmente el 1% del consumo basado en la densidad población. Por otra parte, requiere el remplazo de la flota de vehículos del gobierno por vehículos híbridos o impulsados por métodos alternos para el 2028. Estas metas claras y medibles deben ser fiscalizadas para asegurar que hacemos los cambios necesarios a tiempo para cumplir con esos compromisos.
En nuestro carácter individual podemos aportar estableciendo medidas para reducir nuestro consumo energético tales como 1) apagar luces y equipos cuando no estén en uso, 2) aumentar uno o dos grados la temperatura de los acondicionadores de aire, sustituir luminarias por aquellas de bajo consumo, 3) remplazar enseres por equipos certificados como “Energy Star”, entre otras medidas. Así mismo, el considerar la instalación de fuentes de energía renovable como paneles solares puede aportar a reducir la cantidad de energía que adquirimos de la AEE y, por ende, la energía que se produce con combustibles fósiles en Puerto Rico.
Con relación a nuestros medios de transporte, podemos implementar medidas que permitan reducir nuestro consumo de combustible 1) dando el mantenimiento adecuado al vehículo, 2) verificando la presión de las gomas rutinariamente, 3) planificando las rutas, 4) haciendo viajes compartidos (“car-pooling”), 5) evitando las aceleraciones y deceleraciones abruptas, entre otros. Si adicionalmente, tenemos la oportunidad de adquirir un vehículo con tecnología eficiente en consumo de combustible (ej. vehículos híbridos) reducimos aún más nuestro consumo de gasolina. Tanto el Gobierno como cada uno de los que habitamos este archipiélago, podemos hacer la diferencia para reducir la dependencia a los combustibles fósiles de Puerto Rico ¿Aceptan el Reto?
Espero les haya parecido interesante este EcoBlog, que lo compartan con sus seres queridos y que me provean sus comentarios a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.. Los espero en mi próximo artículo.


